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Madame Bovary: 165 años (1857-2022) de amores prohibidos

Enviado por admin oceanos En EL BLOG DE OCÉANOS D ARTE Fecha domingo, febrero 27, 2022 Comentarios 0 Hit: 109

Madame Bovary: 165 años (1857-2022) de amores prohibidos

Foto: Belma

Madame Bovary cumplirá, el 12 de abril de este mismo año, 165 años; y más de siglo y medio después, sigue siendo una novela actual, sin que por ella parezca que haya pasado el tiempo. Madame Bovary  es, a sus espléndidos y bien llevados 165 años,  la precursora de la novela moderna.

 Flaubert (1821-1880) tambaleó los pilares de una sociedad  caduca y anquilosada en prejuicios -la Francia de 1857, la de la Restauración- con la historia de una mujer, joven y burguesa, que se casa enamorada de un médico rural,  pero que  pronto la rutina y el aburrimiento la llevan hasta la apatía; y desde la desidia  a buscar nuevos amores, siéndole infiel a su marido con varios amantes. Por este motivo, por narrar la infidelidad de una mujer, Flaubert fue acusado de inmoral y se le juzgó, aunque finalmente fue absuelto. Su abogado, un brillante hombre de leyes, alegó que el narrador de la obra no suscribía la conducta irregular  de su protagonista, solo dramatizaba un problema social, incluso, agregó, que las palabras de Emma Bovary eran de ella misma. Atención a la defensa: únicamente la protagonista de la novela era la responsable de los “actos pecaminosos”, por eso al final de la obra su pecado acababa siendo condenado: Emma Bovary  muere atormentada. El escritor únicamente transcribía; la pecadora era ella.

 No cabe duda de que el abogado que defendió a Flaubert era mucho más que brillante, era un genio especialista en hacerse “el sueco” y así cualquiera: yo lo he escrito, pero mis personajes tienen vida propia, y eso a mí no me incumbe.

 ¿Fue Flaubert un hombre convencional? Dicen que sí, yo no lo sé, no llegué a conocerlo, me hubiera gustado, la verdad, pero nos separan unos cuantos años.

 También dicen que harto de las críticas que recibió tras el juicio escribió  a su amante Louise Colet, confesándole: ¡Madame Bovary c'est moi! (¡Madame Bovary, soy yo!”). Interesante declaración de principios; interesante y ¿actual?

 Hoy nos resulta curioso que un escritor fuera juzgado por escribir una novela, pero lo que es bien cierto es que gracias a los amoríos extramatrimoniales de Emma Bovary, narrados desde un punto de vista que permite que los personajes se expresen ellos mismos como si nada tuvieran que ver con el narrador,  la novela continúa siendo un referente para cualquier autor o autora que se precie.

 Madame Bovary, que se publicó primero por capítulos en una revista, constituye una crítica feroz al mundo burgués en toda su amplitud.

Os recomiendo la lectura de Madame Bovary, un lujo literario indiscutible, donde cada palabra ocupa el lugar exacto que le corresponde…No os la podéis perder.

 

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